Los parroquianos

 

Dícese de una persona o grupo de personas, que acostumbran a ir siempre a una misma tienda o establecimiento público.

Esta sería una de las definiciones de la real academia de la lengua Española, que extrapolándola al mundo del Airsoft, se me antoja la más acertada. Pues bien, ¿porque quiero hablar sobre los parroquianos que pululan por los campos de Airsoft de todo el país?, esa especie de raza autóctona que anida y se aposenta, bien por simpatía o por interés te quiero Andrés…

No hay que olvidar que todos los campos-negocio, necesitan tener parroquia propia para animar el cotarro y ser unos fieles clientes que aportan valor a las partidas que allí se jueguen, pero por desgracia, no siempre se cumplen las expectativas, y eh aquí la cuestión… ¿cómo deberíamos tratar a los parroquianos?

Es difícil, lo sé, cuando uno se gana un público fiel, hay que mantenerlo y mimarlo a toda costa, pero sin pasarse. ¿Cuantos campos han desaparecido por una mala gestión por culpa de los parroquianos?  Pues unos cuantos. La cosa está en definir cuál ha de ser el límite, entre ser amigos y parroquianos.

Está bien que los parroquianos te echen una mano cuando los necesitas, para organizar una partida, haciendo de árbitros o lo que se tercie. Todo a cambio de unas partidas gratis, eso sería lo justo.

Pero la parroquia se mal acostumbra y exige más atención, y acaban adueñándose del campo, lo que a veces implica, juego sucio o favoritismos a la hora de acusarles de inmortales, o no respetar tus propias reglas, como la obligatoriedad de pasar crono y esas cosas.

Y el día que te pones duro, se largan poniéndote a parir en todas las redes sociales. Y ya puedes chapar el chiringuito nene…

Así que si tú tienes un bar, con clientes fieles…. ¿Verdad que nadie se va sin pagar? Si van a tu bar es porque les atiendes bien y ofreces calidad a buen precio, o simplemente porque les caes bien, pero el día que te montan un pollo por una borrachera o una necedad, tu obligación es corregirles y si no atienden, no vuelven más.

Pues esto es lo que se debería hacer con la parroquia, tratarlos bien, pero manteniendo las distancias. Después de todo es un negocio y debes mirar por tus intereses, porque ningún parroquiano te va a echar una mano si cierras el campo.

Pero si lo hacen… ya nos son parroquianos… son amigos…

Y los amigos son para toda la vida…

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