Lord Ichabod McKenzie

OPERACIÓN HIDALGO

DOSSIER CONFIDENCIAL DEL PERSONAJE

 Lord Ichabod McKenzie
Lord Ichabod McKenzie

Nombre: Mr. Ichabod McKenzie

Fecha de nacimiento: 21 de octubre de 1960, edad 55 años

Lugar de nacimiento: Stirling, Escocia, Reino Unido.

Tratamiento: Lord, concedido por su majestad la reina Isabel II en 1999, por sus hallazgos en el terreno de la arqueología forense. Siendo graduado con honores en la universidad de Oxford.

Historial militar: ingresó en la Royal Navy en 1980 en la academia de oficiales, graduándose como cadete naval. Al poco tiempo solicitó su ingreso en los royal marines y en 1982. Intervino en la guerra de las Malvinas como teniente, fue herido en una pierna durante el abordaje a una fragata Argentina, concediéndole la medalla de la cruz de San Jorge al valor. Se licenció en 1985, con el grado de coronel, el más joven de su promoción con tan solo 25 años.

Profesión actual: Arqueólogo forense, al servicio del British Royal Museum , con sede en Londres. Agregado cultural de la embajada Británica en el Líbano. Inspector de excavaciones.

Idiomas: inglés, español, árabe y Swahili.

Estado civil: Viudo.  En 1986 contrajo matrimonio con Elizabeth Sue, pero falleció 2 años después por un infarto cerebral. No tiene hijos conocidos.

NOTA: De personalidad excéntrica, arrogante pero sumamente educado. Todo el mundo cree, que en realidad es un espía británico, pera nadie nunca lo ha podido demostrar. Anda tras la pista de unas tablillas sumerias, que de encontrarse, serían un gran hallazgo para la humanidad.

Desarrollo del contenido de Lord McKenzie

Al principio de la partida de Operación Hidalgo. Lord McKenzie, encontrará en sus excavaciones las tablillas de barro que tanto deseaba encontrar, dándose cuenta de inmediato, que es algo más que unas simples tablillas de hace más de 4.000 años. Él cree que en realidad se trata de las primeras TABLAS DE LA LEY, que Moisés arrojó al ver que el pueblo judío adoraba a un becerro de oro, después de bajar del monte Sinaí y que Jehová le dictara los 10 mandamientos.

Tal descubrimiento podría revolucionar las creencias en el antiguo testamento, pues éstas estaban redactadas en sumerio, y no en hebreo como se pensaba. Aunque las que Dios hizo posteriormente se cree que todavía están dentro del arca de la alianza, en algún paradero, todavía desconocido.

Cuenta la leyenda que Moisés encargó a Jadash y Eliezer, enterrar muy lejos, allá donde el sol no lo pueda encontrar, los restos del las primeras tablas de la ley, aunque los eruditos creen que en realidad las pusieron  juntas con las copias en el arca.

No obstante, siguiendo la pista de la posible ruta de los dos hombres designados por Moisés, y su tortuoso viaje, decidieron arrojarlas al mar. Pero algo les pasó por el camino, y acabaron dando con sus huesos en una intersección entre el Líbano e Israel.

Por alguna extraña razón, los lugareños cercanos a la excavación hablaban de una antigua maldición, que hacía referencia a dos hombres que querían esconder la palabra original de Dios, y que el Diablo se les apareció para robársela. (…)

Sea como fuere, la intención de Lord McKenzie es pedir una escolta de soldados a la delegación de la ONU, para que protejan la excavación y sus yacimientos. Ante la posibilidad de que extremistas musulmanes destruyan los restos arqueológicos, por considerarlos impíos.

Pero necesita imperiosamente, corroborar con otros expertos y sobre todo con los sofisticados instrumentos que posee en el museo británico, para certificar la autenticidad de las tablillas sumerias de la Ley.

Aún así, los intereses creados ante tal descubrimiento, se podrían atribuir a varios países en litigio, como por ejemplo:

Israel, por hacer mención de uno de los grandes profetas del judaísmo y todo lo que ello implica.

Líbano, por hallarse muy cerca de su territorio y si lo obtiene, presionar al gobierno de Israel, para que su ejército abandone la zona de conflicto.

Hezbolá y cedulas Yihadistas. Su destrucción seria un duro golpe para el sionismo.

O.N.U.  Naciones unidas quiere ser imparcial, y depositar lo hallado en la sede de la U.N.E.S.C.O. en París.

Reino Unido.  Como país financiador a través del museo británico, se considera el descubridor del yacimiento, y por tanto el albacea de todo lo hallado. Su destino es Londres.

A todo esto hay que añadir la situación humanitaria de la zona en conflicto y los miles de desplazados, que también tienen prioridad en la misión de naciones unidas. Como se ve, la cultura y la religión contra el hambre y la desesperación, puestos en una balanza, para los que tienen que decidir, es un duro trago…

Vencerá la ambición de occidente por un hallazgo de relevancia histórica…? o, por el contrario, vencerá la ayuda humanitaria y se salvarán vidas por un puñado de leyes esculpidas en el barro….?

DESARROLLO DE LA MISIÓN OPERACIÓN HIDALGO LORD MCKENZIE

En principio las excavaciones y el campamento se situarán en lo que el año pasado fue Sidón, tendré a dos colaboradores más que me acompañaran al principio de la misión, y posteriormente, quedan a vuestra disposición para que acometan distintos papeles que les sean asignados.

A las 10:00 h. del sábado, cuando empiece el evento o, cuando vosotros me deis autorización por walky, saldré del campamento en dirección a la base Cervantes para hablar con su comandante y presentar mis credenciales. Iré con mis dos acompañantes, uno portando la bandera de Escocia y puede que también la del reino unido, depende de cómo vayamos cargados. Iremos en formación en marcha militar, como buenos británicos civilizados y yo me pondré mi traje de gala escocés, consistente en un kilt completo con sporran. Llevaré música de gaiteros de las highlands para que se nos oiga venir, y debemos tener autorización por parte de la ONU, para que no nos detengan por el camino y nos tengan que cachear etc, en base cervantes saben que venimos.

Una vez en la base Cervantes y habiéndome presentado debidamente al comandante de la base, mis ayudantes prepararan un té para dos y necesitaremos una mesa con 2 sillas, para charlar tranquilamente. Intentaré convencer al comandante de que me preste soldados para que protejan el yacimiento y posteriormente, evacuar las tablillas a un lugar seguro, (indeterminado) donde de conseguir llegar sin incidencias, se daría por terminada la misión, y quedaría a vuestra disposición. Pero si nos topamos con Hezbollá y consiguen secuestrarme, surgiría otra misión para rescatarme. Esta es mi exposición a grosso modo de mi planteamiento, en cuanto al papel del arqueólogo.

 

 

 

 

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